Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

RedUNE: NOTICIAS Y CAMPAÑAS

RedUNE: NOTICIAS Y CAMPAÑAS

Todo lo relacionado con la actividad de la Asociación para la Prevención del Abuso de Debilidad-ACTUALIDAD sobre Grupos de Manipulación Mental


MINDFULNESS:ANÁLISIS CRÍTICO

Publicado por REDUNE: NOTICIAS Y CAMPAÑAS activado 9 Septiembre 2015, 10:17am

La psicología, quizá por ser una disciplina joven y tener pocas certezas, da lugar cada cierto tiempo a modas. La propia aparición de las diferentes escuelas en psicología (psicología experimental, psicoanálisis, conductismo, cognitivismo y demás) nos habla de que con frecuencia surgen propuestas teóricas, terapias y técnicas que se ponen de moda durante algunos años o décadas, pasando de la euforia inicial a unas aportaciones reales más modestas con el paso del tiempo. Todos recordarán lo que ocurrió a mitad de los noventa con la Inteligencia Emocional, que hoy en día sigue vigente pero con menos intensidad que en el pasado. Al fin y al cabo, no se puede obviar que existe un mercado para la psicología, y que es este mercado el que busca novedades continuas, como ocurre con los teléfonos móviles, la ropa y la mayoría de bienes y servicios que compramos.

NOTA INFORMATIVA:

Para RedUNE, lo grave como siempre estriba en la falta de regulación de estas prácticas por parte de psicólogos amparados al menos en su ética y código profesional, para hacer de “corta fuegos” del permanente intrusismo que se da en la materia.

En este caso como otras diversas técnicas no debidamente contrastadas científicamente, damos constancia del 90% son impartidas por NO PROFESIONALES de la Psicología. Con lo cual por inhibición de los Colegios Profesionales y por su falta total de compromiso delegan competencias propias en auténticos desaprensivos de la salud pública.

En este sentido reafirmamos una vez más que estas diversas técnicas, de meditación, relajación y ayuda al desarrollo personal, son utilizadas como propicios ganchos de captación y posterior proselitismo de grupos coercitivos y de Mafiosos pseudoterapeuticos.

UNA RESPUESTA REFLEXIVA A LA MODA DEL "MINDFULNESS"

“La meditación no es de ninguna manera una panacea”. Lo asegura en un artículo Denyse O'Leary, que el pasado mes de abril publicó el portal Mercatornet. Lo ofrecemos traducido al español gracias a un colaborador de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).

En septiembre de 2014, el periodista de The Guardian Barney Ronay mostraba la cifra asombrosa de 37 nuevos libros que se habían publicado durante la semana anterior sobre la atención plena. Y no es que ésta fuese precisamente una ciencia popular, pues "en la década de 1980, se publicaron únicamente uno o dos trabajos académicos, en la década de 1990 el número aumentó a alrededor de 10-15 por año pero en 2013 ya hubo 475 publicaciones sobre la atención plena (Black, 2014)".

Este mes (abril 2016) apareció una edición especial de la revista científica Springer dedicada al tema. Desde que el mes de mayo pasado he esbozado en un artículo esta moda creciente en la escuela de la meditación “atención plena”, han surgido muchas más evidencias. Los argumentos a favor y en contra se han vuelto más refinados y específicos. Así que, si comienzan a aparecer talleres de atención plena en el calendario de su lugar de trabajo, escuela, hospital o centro comunitario, espero que el siguiente resumen le guíe para decidir cómo responder.

Cambia el cerebro

En primer lugar, si usted cree que la mente es una entidad espiritual y no natural, el escenario ofrece un estímulo y una advertencia. La atención plena, practicada en serio, hace cambiar el cerebro. La gente que afirma que nuestros pensamientos no son más que una ilusión se equivoca. Pero el cambio no tiene que ser necesariamente para mejor, y éste es el origen de la controversia. Como explica el psiquiatra y consultor Florian Ruths: La "MBCT o terapia cognitiva basada en la atención plena [mindfulness based cognitive therapy] es una intervención importante - no es algo suave, esponjoso o alternativo".

Miguel Farías y Catherine Wickholm, autores de La píldora de Buda: ¿Puede la meditación cambiarle? (2015), lo expresan de esta manera: [La atención plena] desafía las nociones simplistas de que nuestra mente sea un músculo más o menos resistente, al que la industria de la atención plena animameramente a que se "ejercite" con el fin de lograr "la salud mental”. La variedad de experiencias (agradables o difíciles) estimuladas por la meditación presentan la vida mental más bien como una combinación de procesos sutiles y complejos con varias capas. En vez de dedicar más investigación para promover una imagen estereotipada de la meditación como un beneficio universal, tenemos que ser conscientes de cómo afecta de distinta manera a las personas y tratar de entender por qué es así.

Ambos escribieron con franqueza en The Spectator sobre el "lado oscuro" de la atención plena y sobre el que muchos gurús evitan debatir: Nunca tuvimos la intención de ser el Richard Dawkins de la atención plena... pero hubo un punto que causó un gran revuelo en relación con el lado oscuro de la meditación, en donde se describían los problemas de salud mental inesperados o exacerbados que se experimentaban y sobre el mal uso potencial de las técnicas de meditación (como por ejemplo por parte de los militares). Nuestra conclusión fue que la meditación podría beneficiar a algunas personas, pero no a todas - y que podría ser prácticamente inútil para las demás.

De la meditación al negocio

Eso es probablemente lo que no se quiere oír a la hora de adoptar un programa en una sala de juntas o en un Consejo Educativo. Pero esta es la pura verdad. En mi columna del 17 de noviembre de 2014, titulada provocativamente "Si la moda de la atención plena es realmente tan excelente, ¿por qué la usó el asesino noruego Anders Breivik” originó un buen número de comentarios. Pero la cuestión sigue ahí. La atención plena puede ser puesta en práctica en ausencia de cualquier virtud.

Cuando el 'sati' se convirtió en McMindfulness (en un negocio), algo se perdió en la traducción: hasta el extremo de que la meditación plena es una causa legítima de eventos, que podría ser dañina si se usa incorrectamente. La crítica y la precaución basadas en la evidencia son una buena cosa. Un poco de historia podría ayudar: El concepto de la atención plena se remonta a miles de años atrás, pero la historia de las instituciones seculares en Occidente es muy reciente.

El término en sí data sólo desde finales del siglo XIX, y proviene de una traducción aproximada de un concepto budista: el sati. Fue popularizado por Jon Kabat-Zinn, un biólogo molecular (y meditador) de la Universidad del Massachusetts Medical School, en la década de 1970, que pensó que podría ayudar a los pacientes a paliar el dolor crónico. Pero desde entonces ha tratado de desvincularse de esta corriente.

A finales de 2015 declaró y señaló que un programa gubernamental propuesto de McMindfulness no sería la panacea. Esto se debe a que el sati no fue concebido como un medio de desarrollo personal como lo es con la moda del "McMindfulness" en las empresas, entrenamientos militares, en la enseñanza obligatoria, en los deportes y en las prisiones, donde el componente básico del participante colaborador apenas está garantizado.

En el mundo empresarial y financiero

La atención plena no es un producto ni un servicio. Pero McMindfulness es un gran negocio. El ver el fondo de las cosas no es un objetivo fundamental como es la venta de coches o ganar en los casos de divorcio. Así, uno podría sorprenderse al saber que se trata de un posible negocio de 4.000 millones de dólares que se ha vendido a entidades como a la Escuela de Negocios de la Universidad de Nueva York, y "un número creciente de empresas, compañías de la lista Fortune 500, y directores ejecutivos consideran que la atención plena es esencial para el éxito en la gestión". Goldman Sachs, Monsanto y General Mills han ofrecido sus propios programas de atención plena. Por no hablar de firmas menores como Reebok, IBM, y las pizzas de Papa Gino.

Sí, está en todas partes, incluso en el Foro Económico Mundial. Google ayudó a la atención plena clásica, pero tuvo que renombrarla a "Busca dentro de ti mismo." Se nos dice que Steve Jobs en Apple (1955-2011) "entrenó a su propio cerebro" mediante la atención plena Zen. Se publicaron titulares en la portada del New York Times y en otros medios populares que impulsaron su práctica en empresas más pequeñas.

Así pues, ¿qué es lo que escucha el público? Un libro muy popular de 2015 se centró en un programa de ocho semanas, Usted no es su dolor, que muestra un simple programa de ocho semanas de prácticas basadas en la atención plena en donde se disuelve tu sufrimiento. ¡Sí, cómo no! Ruby Wax, personalidad de la televisión británica, con un master en terapia cognitiva basada en la atención plena (MBCT), lo ve como una forma de auto-regular nuestro estado cerebral ", tomando nuestra 'temperatura mental" para ver cuando estamos en nuestro punto de inflexión. "y, por supuesto, están los gadgets y las aplicaciones para móviles. Incluyendo a la aplicación Headspace, con todo ello la meditación se ha vuelto ultra-popular.

Todo parece muy lejos de la vida intencionadamente ordenada del sabio oriental tradicional. ¿Se puede tener también a la vez realmente la atención plena y el desorden? La atención plena también ha encontrado su hueco en el ámbito de las leyes ("un despacho de abogados más sano y más feliz usando la meditación y la atención plena"). Existe incluso el taller la felicidad 101 para juristas expertos donde se nos insta a ver una conexión entre ser feliz, ser ético, y ser conscientes.

¿Lleva a la felicidad?

Deténgase, espere. Las tres cualidades mencionadas anteriormente no están relacionadas consistentemente. La atención plena no siempre conduce a la felicidad. No está destinada a ello. Está encaminada a lograr una mayor conciencia de la realidad (posiblemente infeliz), con el fin de tratarla con una mayor compasión. Del mismo modo en que sufrimos, lo hacen también los demás.

Los propulsores tradicionales de la atención plena tradicionales luchan para hacerse oír por encima de tanto bombardeo. Terry Hyland, experto británico en budismo, tiene una actitud crítica hacia el McMindfulness calificándolo como una serie de mutaciones obscenas y monstruosas de la práctica budista, señala que en el McMindfulness las estrategias que están ligadas a la venta de productos buscando una ganancia materialista están en contradicción con los preceptos éticos budistas asociados a la acción correcta, al entendimiento correcto, al esfuerzo correcto y al sustento correcto y, como tales, constituyen un mal uso evidente de la atención plena.

Arnie Kozak, escritor y practicante, propone: Buda tenía una visión más matizada y expansiva de la atención plena. La Atención Plena con "A" mayúscula es éticamente una atención fundamentada. El ser consciente es prestar a algo toda nuestra atención con la ausencia de deseo apegado o de aversión. La atención también incluye un sentido de lo que es beneficioso para uno mismo y para la gente a su alrededor. Si se estuviera haciendo algo destructivo, no se puede ser consciente, incluso aunque se preste toda la atención.

Mientras tanto, con la atención plena comenzó a suceder como con todas las modas, y los habituales artículos en los medios de comunicación. En 2015, nos enteramos de "Las 5 cosas más importantes que hemos aprendido este año acerca de la Atención Plena " (¡incluso más beneficios!) Y de las "5 cosas con las que las personas se equivocan con la atención plena" (incluyendo: No es budismo).

¿No es para preocuparse? Si los consumidores pensaran que era una religión seria, probablemente no habrían estado tan interesados. No es de sorprender que en 2015 la atención plena a esto y la atención plena a aquello también hayan tomado parte del peor abuso terminológico en psicología. Por último, a principios de 2016 un columnista sobre libros de The Guardian preguntó: "¿Realmente necesitamos más guías de atención plena?" No. Tenemos que volver a los primeros principios.

Adaptarse al estrés en lugar de cambiarlo

En septiembre pasado en la publicación Salon Magazine Ronald Purser y Edwin Ng no se anduvieron con rodeos: "Zen o no Zen, trabajando más duro y cobrando menos", argumentando que la tendencia hacia la atención plena corporativa alienta al empleado a adaptarse a condiciones de estrés en lugar de a cambiarlas.

En el trasfondo de la acusación está el problema implícito del concepto que tiene la atención plena sobre la consecución de los objetivos corporativos: El meditador tradicional podría de buen grado renunciar a ingresos para encontrar la paz interior, pero no para mejorar el balance corporativo. La mezcla de los dos objetivos crea sin duda un potencial para explotar a los trabajadores. Los monitores tradicionales de la atención plena están denunciando dichos abusos:

Un ejecutivo que dirige una sesión guiada de imaginación obligatoria (ante el pavor de sus empleados); otro dirigente fracasa a la hora de enfrentarse a los trabajadores con bajo rendimiento por temor de entrar en conflicto con su nueva e impecable disposición consciente (mindful).

Generalmente, la imaginación guiada ni siquiera se considera como una práctica de la atención plena. Del mismo modo que Zabat-Zinn ha tratado de desvincularse de la moda del McMindfulness que de forma involuntaria había iniciado. James Brown, fundador de la Escuela Americana de Yoga (instructor de profesores de yoga) ha abandonado en gran medida este campo. Tacha a esta novedad de un "fracaso colosal":

Hace menos de 50 años desde que tuvo lugar la primera clase de yoga en grupo, pero en este corto espacio de tiempo, el contenido de estas clases se ha desviado de su curso y se ubican incluso más allá de las definiciones más abiertas y generosas de la práctica del yoga.

Las clases que en su nombre mencionan al yoga son ahora para todo el mundo al libre albedrío. La mayoría de ellas están dirigidas por personas que han practicado durante un corto tiempo, y que luego hacen un breve entrenamiento con un profesor sin experiencia. Las instrucciones sobre cómo practicar el yoga prácticamente se han extinguido, han sido sustituidas por música y por sonrisas bien intencionadas pero equivocadas y sin guía.

Faceta religiosa oriental

En Trycicle, un blog budista occidental, Richard K. Payne, sacerdote Shingon y profesor en Berkeley de estudios budistas japoneses (Yehan Numata) en el Instituto de Estudios Budistas se refiere "al debate equivocado sobre la atención plena y la moralidad". Señala que, "los investigadores en atención plena y sus partidarios se han afianzado por igual en posiciones bien definidas y cada vez más institucionalizadas en relación con la ética", y culpa de ello a las orientaciones religiosas orientales en contraposición con las occidentales.

Prosigue admitiendo que su propio enfoque "no resuelve ninguna cuestión sobre si los programas de atención plena deben enseñar moral o qué tipo de moral deben enseñar, o incluso la relación entre la moralidad y la atención plena". Esta cuestión haría que muchos padres se sintieran incómodos con los programas de atención plena en las escuelas.

Pero es lógico: la atención plena tradicional budista se orienta a menudo a los adeptos de toda la vida, a personas estables y maduras de edad avanzada, y no a los niños occidentales con sistemas escolares obligatorios. El maestro no espera pasar mucho tiempo explicando al estudiante la razón por la que la intimidación o el abuso de sustancias son cosas malas.

Ha habido algunos informes de un impacto positivo en las escuelas, por ejemplo, un programa en la Columbia Británica (Canadá), financiado por la fundación de Goldie Hawn: "Nuestros hallazgos sugieren que los niños a los que se les enseña la atención plena - a prestar atención a lo presente intencionalmente y sin juicio - están mejor posicionados para tener éxito en la escuela y en la vida "Enseñar las habilidades de la atención plena a niños y adolescentes (2015) ha sido uno de los muchos libros recientes dirigidos a ese grupo demográfico con "perlas de sabiduría y consejos prácticos". Sin embargo, la enseñanza de la atención plena en las escuelas puede plantear cuestiones legales.

Una reciente controversia en Cape Cod se centra en las acusaciones de que el programa “Calmer Choice” (elección de la relajación) podría violar la separación de iglesia y estado por la enseñanza de principios budistas. Pero, ¿qué sucedería si no enseñara ningún principio? El destacado director de escuela británico David Lambon señala que, al excluir a las enseñanzas éticas, el entrenamiento en la atención plena no prepara a los niños para el mundo real:

"No se les pide realmente encontrar su verdadera personalidad ni tener valores esenciales que los guíen a través de todos los problemas que abordarán en su vida.Podría ser que tuvieran que afrontar una separación, una decepción en su vida laboral y necesitasen algo donde poder retornar. Tenemos que dar a los niños no sólo las estrategias de supervivencia sino valores en los que puedan confiar sin importar lo que la vida les depare. Tenemos que darles algo que forme su carácter en oposición a cómo afrontar la situación”.

Ha puesto el dedo en un tema delicado: La fortaleza de la formación en atención plena en la escuela actual es también su debilidad. Se esquivan los problemas actuales Iglesia-Estado al no estar presente ningún sistema de creencias. Pero la atención plena, aparte de satisfacer o no las normas éticas o de conducta no es ni siquiera claramente un beneficio. Sostiene que Llevar a los niños a visitar las zonas más desfavorecidas de las comunidades o a hacer voluntario es una forma más eficaz de enseñar a hacer frente al estrés, ya que les ayuda a cambiar la perspectiva en lugar de dejarlos atrapados en su ansiedad. En cualquier caso, para algunas personas, la ansiedad puede provenir de la práctica de la atención plena en sí misma.

¿Cuándo puede ser un riesgo? El "lado oscuro" de la meditación.

Cuando el año pasado Adam Grant, columnista escéptico del New York Times, fue contrariado por haber dicho que no meditaba, y cuando le replicaron: "¡pero Steve Jobs meditó!", Adam respondió: “¡Sí, y también tomó LSD! - ¿Quieres que intente eso, también?”. Y continuó: “Sondeé a un grupo de investigadores de la meditación, profesores y profesionales sobre por qué la recomendaban. Me gustaron sus respuestas, pero ninguna de ellas era exclusiva de la meditación. Todos los beneficios de esta práctica pueden ser conseguidos a través de otras actividades”.

Por un lado, la atención plena es un blanco móvil. Como se señaló en la publicación Veterans’ Affairs (2014), al evaluar un gran número y variedad de intervenciones publicadas basadas en la atención plena, sólo hay un acuerdo parcial sobre cómo definir las intervenciones de atención plena, y varían los formatos y las componentes según las intervenciones. A pesar de las dificultades de medición, las prácticas espirituales tradicionales, tanto las occidentales como las orientales, hacen el "trabajo". No están en conflicto con la psicología basada en la ciencia. Por lo demás, no hay nada que sea exclusivo en la meditación oriental. Las oraciones del rosario funcionan igual de bien en los católicos devotos.

Dicho esto, las técnicas de la atención plena han demostrado que reducen la necesidad de analgésicos (reduciendo los daños de los efectos secundarios en las personas con enfermedades crónicas), ayudando a controlar niveles de glucosa saludables y reduciendo los riesgos de diabetes. En consonancia con la reducción del estrés en general, ayudan a aliviar la ansiedad y el dolor lumbar. Como se ha señaladoThe Lancet, la práctica de la atención plena puede reducir la necesidad de antidepresivos o ayudar a prevenir la recaída en la depresión. Los efectos secundarios son poco frecuentes y de menor importancia.

En la educación, la atención plena puede ayudar a centrar la atención y mejorar la atención de los alumnos que lo deseen. Se puede reducir el estrés de los exámenes,sin embargo, no se mejoran necesariamente las notas. No obstante, algunas fuentes podrían atribuir demasiada importancia a estas investigaciones.

Arnie Kozak, escritor y practicante, señala en BeliefNet: Décadas de investigación sugieren que reservar un tiempo para la atención plena puede mejorar la concentración y reducir el estrés. "Puse énfasis en "sugerir", pero esto a menudo se pasa por alto. Esta afirmación puede que sea cierta, pero en realidad no existe la suficiente evidencia para apoyarla con una convicción rigurosa. Muchos de los estudios incluidos en esta investigación no han sido suficientemente controlados.

Un análisis de 47 estudios médicos en 2.014 ha mostrado que "no hay ninguna evidencia de que los programas de meditación fueran mejores que ningún otro tratamiento activo (es decir, medicamentos, ejercicio y otras terapias conductuales)." Pero esos 47 fueron sólo el tres por ciento del total (19.000), ya que la mayor parte de la terminología y de los datos no eran comparables.

Eso no significa que la meditación no sea útil; lo que significa principalmente es que el entusiasmo actual exige una cierta cautela. Como señala el experto en la atención plena Barry Boyce, "al fin y al cabo estamos hablando de la mente. Es difícil de medir".

Entonces, ¿cuándo es la atención plena algo malo? La meditación se desarrolló como una práctica de toda la vida, dice la psicoterapeuta María Sykes Wylie: Nunca tuvo la intención de ser un Ibuprofeno / Xanax mental de acción rápida, sino una disciplina a largo plazo que aumentara la concienciación, provocando un amplio conocimiento de las sutilezas de la existencia en sí misma.

Incluso la terminología de las lenguas originales desafía a menudo al esclarecimiento. En los últimos años ha emergido el mensaje sobre el "lado oscuro" de la atención plena. Como Miguel Farías, autor de La píldora Buda, escribe: "La meditación, con todo su potencial desestresante y de desarrollo personal, puede que le lleve a unos recovecos más profundos de su mente de lo que pueda haber deseado" y a más de los que alguno pueda manejar por sí mismo.

Hay una larga historia de encuentros fortuitos que han salido mal, originando traumas psicológicos. Este es tal vez el peligro principal de su uso negligente en los lugares de trabajo y escuelas. Christina Surawy, una psicóloga clínica, advierte en The Guardian: la MBCT [terapia cognitiva basada en la atención plena] no es adecuada para pacientes que se encuentran en las garras de la dependencia de las drogas o del alcohol, ya que no serán capaces de participar plenamente con la terapia. Además, los pacientes que acaban de perder a un ser querido pueden encontrar a la MBCT demasiado apabullante.

El psicólogo y meditador Kate Williams propone una precaución conveniente: Soy un firme creyente en las MBIs [Mindfulness-Based Interventions] intervenciones basadas en la atención plena y puedo ver los beneficios que puede aportar. Sin embargo, debemos seguir siendo 'conscientes' sobre cómo promovemos y hablamos de la atención plena para asegurarnos que promovemos cuidadosamente su uso y su aplicación a problemas de salud mental o física, en tanto que se está en los albores de su investigación.

Un artículo reciente en el Washington Post (8 de abril, 2016) pregunta: "¿Cuando 'consciente' es una mayonesa, una dieta, un mantra, lo que realmente quiere decir es nada?" Mi propia lectura y la investigación sugiere que la respuesta, en ese caso, es: ¡esperemos que no! La práctica de atención la plena se debe tratar en serio o no hacer nada. Debe ser ofrecida en lugares de trabajo o escuelas sólo como una actividad voluntaria y no vinculada a resultados.

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:

Comentar este post

Archivos

¡Somos sociales!

Ultimos Posts